¿Sabeis que existe una teoría sobre la cual en épocas de crisis se incrementan de forma exagerada el consumo de pintalabios (rojos, generamente) y de cosmética en general?

Todo arranca de una teoría formulada hace algunos años por Leonard Lauder, presidente de la marca de cosméticos Estée Lauder.

En base a la mencionada teoría, cuando las ventas de pintalabios de color rojo se disparan, se aproxima una crisis económica. Según sus observaciones, en los meses previos a una recesión, a medida que aumenta la incertidumbre, los consumidores tienden a dejar de comprar cosas caras sustituyéndolas por productos más baratos y comunes, como pueden ser los cosméticos.

Según un artículo publicado en ‘La Vanguardia’ por José Luis Nueno, directivo de varias empresas y experto en marketing, los pedidos para la fabricación de pintalabios rojos se han incrementado el 28% para el primer semestre del 2008.

En cuanto al por qué de los pintalabios, precisamente, Jose Luis Nueno apunta lo siguiente:

"Quizá porque es el primer cosmético que una mujer utiliza en su vida. O porque comprarlos es una decisión independiente, que no exige concurso ni legitimación de nadie, ni apoyo en la búsqueda, ni autorización durante la decisión de compra. O por tratarse del producto más democrático (con precios que oscilan entre los 10 y los 150 euros) de una sección en la que el aspecto más valorado, el más motivador para una consumidora es la asistencia que, si lo desea, puede recibir. La atención a una compra compulsiva, repetitiva y crónica, que responde a temores y sentimientos que hoy, aquí, pueden ser pesimistas"

A partir de ahora, en lugar de comprar prensa económica para consultar el estado de la crisis, igual lo mejor es acercarnos a la tienda de cosmética más cercana y preguntar a los dependientes cuántos pintalabios rojos han vendido.