Acabo de ver la película Miss Potter y he de decir que resulta amena, tiene unos paisajes muy bonitos del Distrito de los Lagos (Inglaterra)y su protagonista, Renné Zellweger, hace un buen papel.
Aunque, no nos engañemos, es un poco pastelera, pero a mi me encantan este tipo de películas con la campiña inglesa como telón de fondo.

Pero no es en sí la película lo que ha atraido mi atención sino la vida de esta escritora e ilustradora de cuentos infantiles que tuvo que luchar contra los tiempos en los que vivió.

Criada en una familia con gran holgura económica, su futuro pasaba por casarse con alguien "a su altura", cosa que no entraba dentro de sus planes.

Fue una mujer adelantada a su tiempo que luchó por casarse con el hombre de quien se enamoró perdidamente, su editor Norman Warne, en contra de sus padres, que pensaban que no era alguien correcto para ser su marido.

Una enfermedad quiso que, finalmente, no pudieran estar juntos puesto que él falleció. Eso hizo que Beatrix se replanteara su vida y decidiera transladarse a vivir a una Granja que compró con sus ya elevados ingresos procedentes de las ventas de sus cuentos.

Finalmente encontró el amor con su abogado William Heelis.

Llegó a escribir e ilustrar 23 cuentos que le hicieron famosa.

Una mujer valiente que, dentro de la estricta sociedad victoriana del siglo XIX, luchó por hacerse un hueco en ella.


Hay algo delicioso en escribir las primeras palabras de un cuento, nunca se sabe a dónde te llevarán. Las mías me trajeron hasta aquí, a mi hogar